CIRCO DEL SOL: DRALION
El dragón llega a Málaga
49 trailers cargados con 1.000 toneladas de material y un equipo de 160 personas entre producción y técnicos. Sólo necesitan un día para levantar el Grand Chapiteau, de 50 metros de diámetro y 25 de altura, capaz de albergar a 2.575 espectadores. Alrededor de la pista central donde se desarrolla el espectáculo se encuentran la tienda, el bar, la zona vip, las taquillas y la zona reservada a artistas y trabajadores, que no son pocos.

Fundado en 1984 por un grupo de acróbatas callejeros canadienses, el Circo del Sol se ha convertido en una compañía a escala mundial, con 10 circos en gira permanente y dos estáticos. El año pasado estuvieron en tres continentes con un total cercano a los siete millones de espectadores.
Dralion es el espectáculo número 13. En él los cuatro elementos, tierra, aire, agua y fuego, sirven de hilo conductor para homenajear a la cultura asiática. Según la directora artística Sylvie Galarneau es una mezcla de ritmos tradicionales, melodías indias y electrónicas y un espectacular vestuario para que 55 artistas, la mayoría de ellos chinos, den forma a 11 números de gran complejidad técnica, proezas físicas y una insuperable belleza plástica.

Crónica de un espectador

La entrada
El jueves 29 de junio tuve la oportunidad de ver el Circo del Sol (gracias a Blanca y Miguel que me hicieron el regalo). La entrada a la antesala del espectáculo es una gran

tienda franqueada por dos barras de bar. Mis primeras impresiones no son muy buenas, quizá por el contraste de estar en un circo donde una coca cola cuesta 3,50 euros, y donde las marcas patrocinadoras (Audi, Vodafone, ....) están por todas partes. Desde el principio salta a la vista que el circo ofrece un espectáculo para todos los públicos pero no para todo el público, como dice una exrepresentante sindical en su web.

Comienza el show
Volver a un circo es una sensación extraña para alguien que sólo tiene vagos recuerdos de infancia. Con más de 2.000 personas bajo una carpa y sentados entorno a una pista circular, los peculiares payasos hacían de las suyas mientras el público terminaba de asentarse. Desde ese momento nos asaltó la duda de: “¿sacarán a gente al escenario?, brbrbr, que no me toque!”. Cayó muy cerca, pero fue un hombre de mediana edad al que empujaron al escenario para comenzar el primer número cómico.

La máquina sincronizada
Los espectáculos del Circo del Sol siguen un esquema parecido, entre apariciones de los cómicos están los números acrobáticos siguiendo un tema central que los unifica y acompañados de música en directo con estilo étnico en sus mejores momentos y peligrosamente cerca de lo más ñoño de Disney en otras partes.

Por mi parte destaco tres números:

Yashi Zhao
El equilibrio sobre una mano y contorsión inexplicable de esta niña de 11 años nos advierten que no vamos a ver a personas "normales".

Igor Arefiev y Colette Morrow

15 metros de tela azul es suficiente para que la danza del “amor imposible” vuele sobre nuestras cabezas.

Viktor
Malabarista ucraniano que hizo bailar 7 bolas a la vez ante los perplejos ojos de todo el mundo.

El fin
La última aparición de los cómicos hace un breve repaso de las actuaciones parodiando a los artistas, lo que completa perfectamente la intención alegre y desenfadada del espectáculo, que nunca pierde de vista la esencia del circo.

Conclusión
Acostumbrados a la espectacularidad de las tres dimensiones y los efectos visuales en la pantalla, da gusto experimentar el “más difícil todavía” de un circo mezclado con la calidad de la danza, maquillaje y vestuario propios de los mejores espectáculos musicales. Aunque es una pena que sea tan caro tener acceso a esta experiencia, pese a quien le pese, la responsabilidad de acercar al Circo del Sol a más gente.

CRÓNICA . CIRCO DU SOLEIL . Jotaele Molina CRÓNICA . CIRCO DU SOLEIL . Jotaele Molina