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TERCER DÍA
Clara y yo ardemos en deseos de ver en directo a Kill the Young, un grupo formado por tres hermanos muy jóvenes que han logrado editar un disco debut buenísimo. Tocan a las dos de la tarde, pero esta vez salimos con tiempo para no llegar tarde. Somos cuatro gatos viéndolos en un desértico escenario principal, pero los que estamos allí sabemos que estos chavales van a liarla. Tocan el disco casi entero en una de las actuaciones que más me gustan del festival a pesar de la poca duración de la misma.
Nos quedamos en el escenario principal para ver a otra de las bandas con rollo Interpol que han despuntado últimamente, She Wants Revenge. Es una música perfecta y extraña para ese momento de nuestro día, oscura y electrónica, aderezada con la voz new order de su excéntrico cantante. Gracioso bigotillo que tiene el tío.
Tras éstos, una de las formaciones que más me sorprenden en el festival: Kaiser Chiefs. Los de Leeds derrochan virtud encima del escenario y, lo más importante, se lo pasan muy bien tocando, algo que saben transmitir al público a la perfección. Llegué habiendo escuchado apenas tres canciones de ellos, y al terminar el concierto no podemos dejar de tararear sus Nananana.
Nos vamos directos a la actuación del otro grupo onda Interpol del Rock Am Ring, The Editors. |
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Apenas vemos media hora de concierto pero nos impactan como si llevásemos viéndolos toda la vida. Nos da la impresión de que estamos delante de una banda a la que le queda poco por recorrer para llegar a lo más alto. Buenas canciones no les faltan, y tienen un directo muy superior a algunos grupos ya consagradísimos.
Justo después, vemos a una estrella de Hollywood como es Juliette Lewis subida al escenario con su banda, The Licks. La música que hacen no es gran cosa, rock del de toda la vida, pero Juliette se vuelve tan loca con un micrófono en sus manos como delante de una cámara. Es un perfecto calentamiento para la estrella de la tarde, los conocidísimos Franz Ferdinand.
Los vemos desde muy lejos pero eso no impide que estemos una hora y media sin parar de bailar todo lo que tocan. Me llama la atención que en el escenario sean más serios que de costumbre, cuando los veo en vídeos o entrevistas. The Streets nos decepcionan un poco por el abuso que hacen de baladitas R&B. Me los esperaba mucho más cañeros y tirando más del hip hop de sus dos primeros discos. A continuación disfrutamos de la música basada en teclados de Keane y me salgo del pellejo cuando tocan Is it any Wonder. Es imposible entrar al concierto de Placebo en el escenario principal, así que nos lo tomamos con calma. |
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