A Scanner Darkly, Richard Linklater, 2006 |
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| Hemisferio derecho contra hemisferio izquierdo |
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Linklater ha vuelto a utilizar la técnica de la “rotoscopia interpolada” (interpolated rotoscoping) para narrar una historia tras su primer experimento con Waking Life (2001) en la que el adolescente protagonista mantiene conversaciones trascendentales en sueños con diversos personajes que fluyen alrededor de su vida, sin motivo aparente. En esta ocasión, adapta la novela homónima de Phillip K. Dick, como ya nos contaba Alvaro en el
e-zine num.9.
La historia se sitúa dentro de seis años, en Orange County, Los Ángeles. En una situación en la que el gobierno de Estados Unidos mantiene un programa severo contra el consumo de droga. Bob Arctor (Keanu Reeves) es un agente secreto, que es encargado de vigilar a un grupo |
de traficantes y su posible comercio con una sustancia nueva llamada “D”, que él mismo consume. La doble situación a la que se ve sometido, y bajo los efectos de la sustancia que provoca una desvinculación en el cerebro entre los hemisferios provocando alucinaciones, le conducirá a unas consecuencias irreversibles.
Ésta premisa de ciencia-ficción, se mezcla en la cinta con otros géneros como el drama o la comedia absurda -impagable la conversación de la bicicleta de 18 velocidades-, que no son sino producto de unos personajes que están en los límites de la paranoia y la esquizofrenia completa a causa de la drogadicción. Elementos en los que el director ha querido mantenerse fiel Phillip K. Dick, y ser capaz de manejar un relato fantástico sin rechazar la |
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comedia que alberga la novela original. Linklater ha vuelto a contar con el programador y animador Bob Sabiston, con el que realizó la ya mencionada Waking Life, donde trabajaron con la rotoscopia. Técnica que pese a que ambas películas ofrezcan una visión bastante innovadora, es una de las más antiguas de la historia de la animación. No es otra cosa que calcar fotograma a fotograma una película anteriormente ya rodada. Se pueden citar ejemplos como la Blancanieves de Disney, El Señor de los Anillos de Ralph Bashki, o la serie de dibujos de He-Man. Pero lo que sí es genuino de las dos películas de Linklater y Sabiston es el método utilizado a través de un programa ideado por Sabiston llamado Rotoshop que interpola los fotogramas, sectorizándolos, de forma casi automática, ya que necesita la mano de un experto en animación para poner un poco de orden en los dibujos.
Lo malo de ésta técnica es que es extremadamente lenta, y el propio director tuvo que dedicarse a otras producciones debido al estrés que le suponía observar como el trabajo de un animador apenas avanzaba en una semana.
La técnica, todo hay que decirlo, es perfecta para éste tipo de historia, en la que hay elementos futurísticos, - como los trajes multi-forma que usan los agentes secretos- y ayuda a que éstos no desentonen – debido a una |
malainfografía - con el resto de la película. Sin embargo, y ya ocurría en Waking Life , la misma es capaz de distraer lo suficiente como para no llegar a seguir bien una historia o un diálogo, y además es algo que utliza mucho Linklater en sus escenas: colocar elementos visuales que se escapan a la narrativa lineal de la secuencia para conseguir que el espectador se pierda en las líneas de diálogo, y así mismo en la historia, de igual forma que sus personajes se colocan entre la realidad y los sueños, las alucinaciones y los deseos, desequilibrando sus esquemas, hasta el punto de desmantelarles toda su identidad personal y existencial.
 El estreno de la película en España está previsto para el día 20 de este mes. Esperemos que su cartel de actores, - Winona Ryder * , Robert Downey Jr ., Woody Harrelson – atraigan a los espectadores y vayan a ver una película de animación para un público adulto. Si queréis ver el tráiler de la película, pinchad aquí. |
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