Alatriste, de Agustín Díaz-Yanes. España, 2006
Como producto: un notable. Como película: ni fu ni fa
24 millones de euros. La producción más cara de la historia del cine español; un reparto de actores nacionales de lujo escoltando a una estrella internacional como Viggo Mortensen; una buena dirección de fotografía a cargo de Paco Femenía; una dirección artística y un diseño de vestuarios sobresalientes; música del experimentado e internacional Roque Baños… Y al final resulta que lo que no convence es lo que más importa: la historia.

Nadie duda de la buena voluntad de Díaz-Yanes y Pérez Reverte cuando decidieron qué entraba y qué no de todos los libros publicados sobre Alatriste. El que suscribe no ha leído ninguno de ellos, pero coincide con la mayoría de sus amigos en que la película carece realmente de trama principal, a veces es confusa, tiene
demasiados personajes y elipsis que alejan a los espectadores de tener una sinergia con el protagonista.

Sinopsis. En la España Imperial del siglo XVII, Diego Alatriste, valeroso soldado al servicio de su majestad, combate en Flandes. En una emboscada de los holandeses, Balboa, amigo y compañero de armas, cae herido de muerte. Alatriste promete cuidar de su hijo Iñigo (Unax Ugalde) y alejarle del oficio de soldado. A su regreso a Madrid, se encuentra con un imperio en decadencia.

Se trata de una historia de aventuras coetánea de los escritores Quevedo y Góngora, con homenajes al pintor Velázquez y al dramaturgo Lope de Vega, y en la que las luchas cuerpo a cuerpo son a golpe de espada.
Los actores. Este es uno de los puntos fuertes de Alatriste. Sublimes las interpretaciones de Javier Cámara como Conde-duque de Olivares y de Juan Echanove como Francisco de Quevedo. Viggo Mortensen es un buen Alatriste, pero a muchos les choca su voz, demasiado acostumbrados al doblaje del personaje de Aragorn en El señor de los Anillos. Y quizás Díaz-Yanes se equivocó al empeñarse en que Bocanegra fuese una mujer (Blanca Portillo).

Los aciertos. Una vez destapados sus puntos flojos, hay que resaltar las virtudes. En primer lugar, la ambientación y las batallas y las muertes, más realistas que en el cine hollywoodiense, decantándose por un estilo más europeo. También hay que valorar que, a pesar de ser larga es entretenida, y esto se agradece. Además, hacia el final se va intuyendo una idea subrepticia en el personaje de Alatriste, haciendo olvidar los desajustes previos, y concluyendo con un final épico.

La taquilla. Tras cuatro semanas liderando el top ten, ha sido desplazada por World Trade Center. Ya es la película española más vista del año: 15 millones de euros y casi 3 millones de espectadores. El cine español necesita más películas-producto como ésta.
Alatriste Web de la película
Web oficial del Capitán Alatriste Alatriste en la Wikipedia
El cine puede ser otra cosa . Luis Fco. Pérez El cine puede ser otra cosa . Luis Fco. Pérez