tirada por el suelo de la discoteca ha tenido más descargas que otros de artistas bastante consagrados. Al fin y al cabo no deja de ser un brutal instrumento de marketing.
Pero si uno quiere hacer un videoclip y no tiene un mal duro no tiene porqué ponerse a bailar y hacer el ridículo. Otra opción es rodar con muñecos, siendo el perfecto ejemplo el vídeo
Hell song de los canadienses
Sum 41 dirigido por
Marc Klasfeld.
En él, muñecos de todo tipo asisten a un salvaje concierto. Desde
Snoop Dog, que rechaza una enorme bonga, hasta los componentes de
Metallica que portan unas pancartas oponiéndose al
Napster, se lo pasan genial con unas cuantas
barbies desnudas. Varias nominaciones a los
MTV Awards le volvieron a dar la razón a la idea de que se podían hacer buenos vídeos sin (mal)gastar millones, y eso que
Klasfeld es un experto en producciones abultadas (vídeos para
Nelly o
Destiny´s Child, entre otros).
Se puede también ser un extremista y elegir un estilo cercano al videoarte conceptural. Así es el
ex - Pirata Iván Ferreiro, que no tiene complejos a la hora de sentarse en una cama con instrumentos de juguete y dejar que todo fluya en el videoclip de
Turnedo. Y todo esto pasa delante de una cámara más que casera. En
Ciudadano, una preciosa canción dedicada a
José