La animación en el videoclip
Capítulo 1. Nuevos soportes y tendencias. Michel Gondry
Año 2006. Han pasado muchos años desde el Take on me de A-HA y la industria del videoclip busca desesperadamente nuevas ideas. Cada vez es más difícil que un grupo saque tiempo de su apretada agenda para protagonizar su vídeo, así que en muchos casos se recurre a una de las técnicas que más aceptación tiene en estos tiempos tan revueltos: la animación, ya sean dibujos animados, por pixelación, stop motion o rotoscopia.

Es, además, una técnica ideal para dotar de imágenes a una canción, tanto por su corta duración como por la libertad de ideas imposibles de llevar acabo si no son dibujadas o esculpidas (no podemos comparar el presupuesto de un videoclip medio con el de una película de Hollywood repleta de efectos especiales).
Por si fuera poco, la industria de la música últimamente sólo quiere llamar la atención de los consumidores y la animación es un medio más que atractivo para lograrlo.

Lo complicado en un campo tan explorado es salirse por la tangente, y en eso tienen mucha experiencia algunos de los genios que nos hacen el favor de existir. Hay trabajos dignos de quitarse la boina, joyitas sin descubrir que se quedan ahí, sin saltar a las galas de MTV y permitiendo que, otra vez, el premio se lo lleve 50Cent. En éste y en los siguientes números del e-zine trataré de hacer un repaso a lo más puntero de la animación en el videoclip.

Aunque a algunos les duela, no me remontaré (al menos por ahora) a los clásicos como The Yellow Submarine o
el ya citado Take on me. Por ahora nos centraremos en las nuevas tendencias, las que se mueve ahora, y que a este paso conseguirán que se considere a esta época como una edad dorada de la animación videoclipera.

Si hablamos sobre la búsqueda de nuevas alternativas y soportes, el primer nombre que sale a relucir es el del monsier que manda en todo esto: Michel Gondry.

Ya le cogió el puntillo con sus primeros trabajos para Oui Oui en los que usaba marionetas o dibujos que parecían hechos por niños de cinco años. Luego cometieron el error de darle una y mil oportunidades, y él, como no es tonto, las aprovechó convirtiéndose en el número uno.

Gondry no le ha podido sacar más jugo a la animación y ha creado a su alrededor un mundo maravilloso e inconfundible. Con sus primeros trabajos para Björk, en los que ya mezclaba animación e imagen real, empezó a labrar un estilo que hoy en día todos tratan de imitar. A partir de Fell in love with a girl, el archiconocido vídeo de los White Stripes levantado a base de piezas de lego, el francés no ha parado de crecer en cuerpo, alma y mente.

Hace un par de semanas vi por primera vez el videoclip que realizó allá por 2004 para los neozelandeses Steriogram,
el siguiente a Fell in love with a girl. ¿Porqué he tardado tanto en verlo? No lo sé, pero de lo que estoy convencido es de que es uno de los mejores videos de animación que he visto.

Me lo puedo imaginar escuchando el tema Walkie Talkie Man en el salón de su casa, escudriñando ideas,

VIDEOCLIPS . Miguel C. Rodríguez VIDEOCLIPS . Miguel C. Rodríguez