La vida mancha, Enrique Urbizu, (2003)
Negra y magistral, mejor y menos conocida que La caja 507
Me gustaría encarar el año rescatando una joyita de nuestro cine reciente, del año 2003 para ser exactos. La vida mancha representa en mi opinión la confirmación de Enrique Urbizu como uno de los mejores realizadores españoles en la actualidad, aunque por desgracia no de los más prolíficos. Será que lo bueno requiere un tiempo. Su filmografía se reduce a cinco películas, siendo la última de ellas la que nos ocupa.

Urbizu inició su trayectoria con unos proyectos un tanto irregulares, en la década de los noventa: Todo por la pasta (1991), Cómo ser feliz y disfrutarlo (1993) y Cachito (1995).

Su irrupción definitiva en el escalafón nacional tuvo lugar en 1992 con su película más conocida, la insólita
La caja 507, con la que abordó un género intransitado hasta entonces en España, el thriller puro. Un muy buen ejercicio de cine negro al más puro estilo. Polis corruptos y mafiosos sin escrúpulos.

Aunque mejor aún me parece La vida mancha. Una historia un tanto negra y sobria también, pero con una temática totalmente distinta. Los personajes y sus relaciones personales acaparan todo el protagonismo. El guión dibuja a la perfección sus caracteres, los hace veraces.

El mayor mérito de Urbizu es conseguir ponernos un nudo en la garganta, sólo con el lento pero inexorable desarrollo de la trama. Intuyes lo que puede estar pasando, pero no sabes cómo va a acabar…
Dos hermanos vuelven a encontrarse años después de haber escogido caminos separados en sus vidas.

Fito conduce un camión, es un tipo campechano y sencillo. Se quedó en su pueblo de toda la vida, se enamoró de Juana, y viven juntos con la ilusión de formar una familia, y con la esperanza –necesidad– de que Fito abandone la adicción al juego, su vicio irresistible. Una losa añadida a sus dificultades económicas para salir adelante.

Pedro, el hermano mayor, se marchó a Londres para abrirse camino. Hace mucho de aquello, y no se ven desde entonces. Pedro ha venido convertido en un tipo apuesto, si bien misterioso, callado y frío. Se nota que le ha ido bien en esos “negocios” que dice llevar. Ambos hermanos son como el día y la noche.

Unos días juntos, conviviendo en la casa del joven matrimonio, dejarán una mancha perdurable en las vidas de los tres. Entran en juego factores como el control de los sentimientos o el saber valorar lo que se tiene.

A la gente no le suele gustar José Coronado. Personalmente, es un tipo cuyos personajes siempre me han caído bien. Me gusta como trabaja. Si eres de los que no le aguantan, ve esta película.

Descubrimos una nueva y sugerente cara para el cine español, la guapísima Zay Nuba nos deja temblando. Me extraña que desde entonces no la hayamos visto en un aluvión de producciones. Tan sólo en A golpes, pero en un papel mucho menos vistoso, tan deslucido que casi diría que pasó desapercibida.

Es una película que merece mucho la pena, con un final realmente bonito, emocionante e imprevisible. Estamos dispuestos a esperar si lo próximo que hace es igual de bueno, señor Urbizu.

Ficha técnica

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Enrique Urbizu
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