se tenía que preservar de alguna manera, que era muy importante que la gente de Barcelona y, por extensión, de otros lugares, pudiera tener acceso a este video. Me imaginé un diorama a la manera de los dioramas de los museos de Historia Natural” (Eugenia Balcells).
La segunda generación de autores, que ya no necesita salir de España para realizar sus obras y que tienen como referencia los medios de comunicación de masas, nacen a la luz de tres ediciones del Festival Internacional de San Sebastián (1982-1984) y de la primera edición del Festival Internacional de Madrid (1984). Este último apoyado por la Comunidad de Madrid y por el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Esto quiere decir que los organismos públicos deciden apostar por esta disciplina que despunta en España. De Madrid salen artistas como Xavier Villaverde, Antonio F. Cano, el colectivo Vídeo Doméstico, José Ramón Da Cruz, Aurora Corominas. Y de San Sebastián nombres como Isabel Herguera y el dibujante Juan Carlos Eguillor. A la vez cabe destacar, fuera de la órbita de estos festivales, a Julián Álvarez y Raúl Rodríguez.
El apoyo institucional que comienza en esta época se traduce en actividades, certámenes, talleres, seminarios y demás acciones repartidas ya por toda la geografía española. Ahora sería imposible hacer una lista con todos los eventos que se hacen relacionados con el videoarte en España,
desde pequeñas muestras o conferencias hasta exposiciones permanentes. Sin embargo, podemos decir que fue todo un acontecimiento y un impulso para el videoarte español la exposición “La imagen sublime” en el Centro de Arte Reina Sofía en 1987. A esta le siguieron en la misma línea “Señales de vídeo” en 1995 y “Monocanal” en 2002 siendo esta última una exposición itinerante que pudo verse en varios espacios repartidos por toda España.
La labor de investigación y difusión viene del País Vasco de la mano de Josu Rekalde con un libro en euskera sobre el video experimental en el País Vasco: “Bideo-Artea Euskal Herrian. Sorkuntza Experimentela Kriselu” , Donosita 1988. Ya en 1995 publicó otro libro más teórico y que se acerca más profundamente a la naturaleza del videoarte: “Vídeo. Un soporte temporal para el arte”.

Por último, cabe destacar la labor de difusión y producción de video experimental de Televisión Española a partir de 1984 con la emisión de programas tan vanguardistas como “La edad de oro” y “La estación de Perpiñan”, y sobre todo las emisiones siempre difíciles de ver de “Metrópolis” primer y último resquicio underground, en su sentido más amplio, de toda la televisión de antes y de ahora.
*Francesc Torres plantea que hay tres causas por las que se pierde la cabeza: el amor, la revolución y una experiencia religiosa extrema.
MULTIMEDIA . Alberto Melgares MULTIMEDIA . Alberto Melgares