desde pequeñas muestras o conferencias hasta exposiciones permanentes. Sin embargo, podemos decir que fue todo un acontecimiento y un impulso para el videoarte español la exposición
“La imagen sublime” en el Centro de Arte Reina Sofía en 1987. A esta le siguieron en la misma línea
“Señales de vídeo” en 1995 y
“Monocanal” en 2002 siendo esta última una exposición itinerante que pudo verse en varios espacios repartidos por toda España.
La labor de investigación y difusión viene del País Vasco de la mano de
Josu Rekalde con un libro en euskera sobre el video experimental en el País Vasco:
“Bideo-Artea Euskal Herrian. Sorkuntza Experimentela Kriselu” , Donosita 1988. Ya en 1995 publicó otro libro más teórico y que se acerca más profundamente a la naturaleza del videoarte:
“Vídeo. Un soporte temporal para el arte”.
Por último, cabe destacar la labor de difusión y producción de video experimental de Televisión Española a partir de 1984 con la emisión de programas tan vanguardistas como
“La edad de oro” y
“La estación de Perpiñan”, y sobre todo las emisiones siempre difíciles de ver de
“Metrópolis” primer y último resquicio
underground, en su sentido más amplio, de toda la televisión de antes y de ahora.
*Francesc Torres plantea que hay tres causas por las que se pierde la cabeza: el amor, la revolución y una experiencia religiosa extrema.