Las excentricidades del señor Plympton |
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Este dibujante de comics y animador, nacido en Portland (EE.UU.), comenzó su andadura en la animación al formar parte de la Sociedad Cinematográfica de la Universidad de Oregón, en la que realizó sus primeros
trabajos. Al tiempo se mudó a Nueva York, donde consiguió colar sus ilustraciones en publicaciones como The New York Times, Vogue o Vanity Fair. Al mismo tiempo, verá poco a poco impresas sus tiras cómicas en otras revistas como Penthouse o Rolling Stone. Culmina esta etapa en 1975, con su serie de comics políticos Plympton, que llegó a publicar en más de veinte publicaciones de la Universal Press.
Sin abandonar su afición por la animación, realiza su primer cortometraje en 1985, el genial Drawing Lesson#2, y participa también como animador en producciones para terceros. |
Pero es en 1987, con su cortometraje Your face, cuando consigue un reconocimiento mayor al ser nominado al Oscar al Mejor Corto de Animación. A partir de aquí, comienza el Plympton que se conoce mundialmente. Recibió llamadas de todo el mundo, hasta de la MTV, que le ofreció emitir creaciones suyas y otras originales, elaborando algunas de las cortinillas más famosas de la cadena privada.
En racha, aparecieron sus cortos más conocidos y premiados, como 25 maneras de dejar de fumar, Uno de estos días, Cómo besar y Plymptoons.
Estos cortos son grandes representantes de la obra de Plympton, ya que explotan el recurso de ironizar los elementos cotidianos de la vida con grandes dotes de humor negro y una enorme capacidad de inventiva. |
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El éxito cosechado le empuja por fin a realizar su primer largo, The tune, que financió él mismo. Para ello, utilizó la estrategia de estrenar partes de la película como cortometrajes independientes para recaudar fondos hasta que logró terminarla, consiguiendo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes en 1991.
Tras el sueño que desde pequeño tenía Plympton de hacer un largometraje, prosiguió con sus cortos. De nuevo, otra tanda de obras obtuvieron gran éxito: El pelo de la nariz, Cómo hacer el amor a una mujer o Sexo y violencia exploran, con el sello Plympton, las relaciones humanas de forma grotesca.
Pero las inquietudes de este artista no terminan aquí, y llega a realizar dos largos de acción real, J.Lyle y Guns on the Clackamas, con ideas que no veía capaces de funcionar en animación pero sí con personas de carne y hueso, aunque no obtuvieron demasiado éxito. Volvió a la animación produciendo un nuevo largo, Me casé con un extraño, que trata la historia de cómo una esposa va descubriendo poco a poco que su marido adquiere poderes insólitos, como hacer realidad todo lo que piensa. Este título supone el principio de su última etapa, que se centra más en el largometraje, estrenando en Sundance en el 2001, Mutant Aliens, sobre el regreso de un astronauta al que se daba por perdido desde hacía veinte años y que trae consigo |
algunos “amigos”. El siguiente largometraje es Hair High, terminada en el 2004 y ambientada en los tupés de los 50, con compañeros de instituto muertos y algo resentidos.
De nuevo los Oscar se rinden ante este artista, consiguiendo una merecidísima segunda nominación al Mejor Cortometraje de Animación en el 2005 por Guard Dog, un perro guardián que vela constantemente por la seguridad de su dueño, de la que se ha realizado una secuela: Guide Dog.
Sus dos últimos obras denotan un cambio en su estilo, a la búsqueda de un blanco y negro protagonista, de una forma estilizada en el caso de El ventilador y la flor –una trágica y mágica fábula de amor– narrada por el actor Paul Giamatti; o recreando el cine negro y de Hichtcock en Shut-Eye Hotel, que trata sobre asesinatos en un hotel investigados por un par de policías, con la que, según el propio Plympton: “(...) quería provocar con el hecho de dormir lo que provocó Tiburón con el hecho de nadar”.
Actualmente, Bill Plympton está trabajando en su siguiente largometraje, titulado Idiotas y Ángeles, del que se pudo ver una muestra en el Comic Con de Nueva York 2007. Como último apunte, no hay que olvidar sus dos incursiones en el mundo del videoclip, pertenecientes a Weird Al y Kanye West, que son buena muestra del extenso trabajo de este maestro de la animación. |
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