calidez única.
Tras ésta película, aun no sé bien si huyendo de la fama o debido a un escaso reconocimiento,
Malick dejó el cine durante 20 años, que los pasó viajando, viviendo en Francia y preparando su esperada vuelta.
En 1998 cuando el hijo prodigo volvió, Hollywood se rindió ante sus peticiones como no hizo con Orson Welles en su momento y le ofreció todo lo mejor para realizar una gran película bélica llamada
La Delgada Línea Roja. Un reparto repleto de estrellas, que parecen darse tortas por el papel más insignificante con tal de participar en una película de este mito viviente, forman una historia coral que vuelve a retomar al hombre como ser autodestructivo en una naturaleza bella pero indiferente a la locura de la
razón. Esta vez
Malick cuenta con la ayuda de
John Toll, autor de las fotografías de
Leyendas de Pasión o
Braveheart, para abordar las belleza