| SOME KIND OF MONSTER, Joe Berlinger y Bruce Sinofsky |
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"Trabajé con Metallica en la gira Velocidad del Sonido. Son unos gilipollas" El nota en "El Gran Lebowski" |
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Al contrario que en otras ocasiones, no aconsejo este documental a prácticamente nadie... es un producto que solamente puede tener interés para los más acérrimos fans de Metallica. Digo esto porque la gran mayoría de sus seguidores dejaron de escuchar al grupo cuando cambiaron su estilo en 1996 con el disco "Load" y este documental se centra en la elaboración de su último disco "St. Anger", que para mí es lo más flojo que han hecho hasta el momento.
Además, la idea y la producción parecen surgir de los propios componentes del grupo, por lo que el documental se convierte en una especie de monumento a sí mismos que no tiene más sentido aparente que el de buscar una forma alternativa de seguir ganando |
dinero con el nombre del grupo.
Si de algo ha servido este documental, es para enterrar mi admiración por el grupo aún más de lo que ya habían conseguido en los últimos años con discos como "S&M" que trataba de una revisión sinfónica de sus grandes éxitos tocados con bastante mal gusto junto a la orquesta de San Francisco.
He de admitir que debido a las pretensiones de hacer un documental centrado en las relaciones humanas, suceden cosas suficientemente interesantes como para pasar a ser un documental con peso en la historia de la música, si no fuera porque el disco que estaban grabando era el incomprensible "St. Anger" en vez de la obra maestra "Master of Puppets". Lamentablemente el producto final |
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| parece más una especie de copia de un capitulo de los Osbournes alargado a casi dos horas y sin mucha gracia.
Lo más interesante de "Some Kind Of Monster" es la posibilidad de ver un fragmento de las vidas de esas personas que durante un tiempo fueron la mejor banda del mundo, y asumir que todos estamos sujetos a cambios a lo largo de la vida, y que estos cambios no siempre van a ser del agrado de los demás, aunque sean decisiones vitales para poder seguir existiendo y sobreviviendo.
Hay algunas secuencias interesantes como cuando el batería Lars Ulrich se vuelve a reunir después de veinte años con Dave Mustaine, líder de Megadeth y antiguo componente de Metallica, que fue expulsado del grupo por sus problemas con el alcohol; el malestar y las dudas que surgen cuando el bajista Jason Newsted deja Metallica para empezar un proyecto más personal llamado Echobrain y el selecto casting de bajistas que se permiten (entre ellos pasaron por el casting los bajistas de formaciones como "Unida", "Corrosion of Comformity", "Marilyn Manson"...) hasta dar con Robert Trujillo.
Por otro lado hay cosas que dan bastante grima, como por ejemplo la continua presencia de un psicólogo para tratar las relaciones del grupo, la incapacidad de éstos para sobrellevar el peso de ser uno de los mejores
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grupos de metal de la historia o la crisis creativa en la que llevan estancados ya varios años.
No obstante, es un tipo de documental que a muchos amantes de la música nos gustaría poder ver más a menudo. Pero no sobre bandas obsoletas como Metallica, o al menos no sobre la parte de Metallica que más apesta.
Como no quería irme con un mal sabor de boca me he puesto mi disco preferido "Master of Puppets" y me he quedado un rato mirando al techo pensando en lo asombrosamente buenos que eran estos tíos. Sniff.
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