Chris Cunningham
Helando los sentidos
"Mucha gente piensa que mis trabajos son terroríficos. Personalmente, yo los encuentro hilarantes. Terroríficos para mi son, por ejemplo, los videos de las Spice Girls".

Esta frase pertenece al hombre más helador de todo el panorama videoclipero y no precisamente por haber nacido en los Países Nórdicos. Es londinense, y le bastan unos minutos para provocar millones de muecas congeladas en todo el mundo. Únicamente enseñando una pequeña parte de su retorcida e imperturbable mente deja claro que es un genio de nuestro tiempo, un auténtico visionario de lo audiovisual. ¿Qué mejor que hablar de alguien tan frío como él en un mes como este?.

Con sólo 34 años Chris Cunningham es considerado por muchos el mesías del
vídeo musical, el firme combatiente de la amabilidad y “ñoñería” que predominan en la MTV. A pesar de esto, el joven director es uno de los mimados de la cadena musical, consciente de que no sólo tiene que atraer al público de Britney Spears. Parece que Sony Playstation también lo tuvo claro cuando lo contrató para que dirigiese su spot de la niña de facciones imposibles.

Podemos pensar que todo esto le ha caído del cielo, pero la pura verdad es que lleva trabajándoselo toda la vida. Ya con 16 “tiernos” años empezó a modelar monstruos y era todo un experto en efectos especiales. Su trabajo en películas como “Razas de Noche” (1990) y “Alien 3” (1992) hicieron que el mismísimo Kubrick se fijase en él para su ambiciosa “Al”, interrumpida y cancelada por el rodaje
de “Eyes Wide Shut” primero, y por la muerte del director después. Tras haber estado modelando infinidad de robots para el filme durante casi dos años, Cunningham decidió lanzarse con un rotundo éxito a la realización de videoclips, actividad que le iba persiguiendo y obsesionando desde que era un crío: “Me pasé toda mi infancia tumbado junto a los altavoces con los ojos cerrados, escuchando música mientras imaginaba cosas”. Dicen las malas lenguas que sigue haciéndolo, y que ciertas drogas alucinógenas le ayudan a crear sus particulares mundos de ciencia ficción y paranoia visual.

Es algo que no extraña después de ver, por ejemplo, sus vídeos para el amo de la electrónica Aphex Twin (Come to Daddy y Windowlicker). Fue con él con quien empezó a subir a lo más alto en 1997. Son harto conocidas las imágenes de los niños o las mujeres explosivas con la cara desencajada del artista. Hablar de Cunningham lleva
VIDEOCLIPS . Miguel C. Rodríguez VIDEOCLIPS . Miguel C. Rodríguez